El pasado martes 10 de Febrero la cadena de televisión Antena 3 emitió la quinta entrega de su programa en prime time En Tierra Hostil, en el que un grupo de periodistas liderado por Jalís De la Serna se dirigen a territorios en guerra o con un régimen autoritario en el que las condiciones de vida no son las más adecuadas. En esta quinta entrega del programa líder de los martes De la Serna y su equipo se adentraron en Pyongyang, capital de Corea del Norte, acompañados por el representante español del país Alejandro Cao de Benós más tres súbditos coreanos que vigilaban a los periodistas en todo momento.
El yin, la parte oscura del todo y el yang, la parte con más luz. Creo que todos conocemos la representación del yin y el yang. Un círculo dividido por una línea sinuosa y no recta que representa el equilibrio entre ambas partes y que éstas contienen un punto del color contrario que representa la parte opuesta que existe en cada una de ellas. Lo cuál quiere decir, para que podáis entenderlo mejor, que en toda oscuridad hay algo de bondad y claridad y que, a la inversa, en cualquier claridad o serenidad existe una parte oscura. Ésto es lo que para mí refleja el régimen autoritario de Kim Yong Un en Corea del Norte. Después de ver el magnífico reportaje del equipo de En Tierra Hostil se puede concluir cómo el régimen del "Sol del s.XXI" (cómo llaman los coreanos a su líder) manipula y vigila toda información que pueda salir del país asiático de cara al resto del mundo. Alejandro Cao de Benós informa en todo momento a los periodistas de qué y no qué pueden filmar sus cámaras. Es obvio que en una situación político-conflictiva como la que viven los coreanos y los Estados Unidos el régimen de Kim Yong Un decida y vigile la imagen que quiere dar al mundo, una imagen que el grupo de En Tierra Hostil ha sido capaz de desenmascarar y desmentir. En el programa, Alejandro Cao de Benós responde firmemente a todas las preguntas de De la Serna, planteando así un mundo norcoreano perfecto, sin defectos. A pesar de la poca libertad con la que Corea del Norte permite a los extranjeros filmar y conocer las verdades que ocupa la política del país, el equipo del programa ha sabido en todo momento cómo actuar, respetando siempre las normas que impone el régimen.
Jalís de la Serna y su equipo consiguen recabar el testimonio callado de unos pocos habitantes norcoreanos, mujeres en su mayoría. Y digo testimonio callado porque las imágenes hablan por sí solas. Preguntas prohibidas a las que la sociedad debe responder lo que el régimen les obliga a responder desde que son unos críos, pero es imposible evitar la imagen de la represión y la contención en sus miradas y expresiones en sus caras. Es muy triste ver como uno de los traductores modifica las palabras de un habitante para hacernos creer que defiende con su vida a la Corea del Norte en la que vive. Se hace difícil creer que un habitante norcoreano pueda vivir con tan solo 14€ al mes. En las cuantías preguntas que De la Serna hace a Alejandro Cao de Benós sobre la creencia de torturas y otros sufrimientos que el régimen aplica a sus ciudadanos, el representante español lo niega todo. Desmiente que existan torturas por desobediencia al régimen y desmiente también que se hayan producido ejecuciones a plena luz del día y de cara al público. Sorprende ver cómo en las escuelas la enseñanza se basa en el amor por su líder y se represente en los mapas una Corea única, sin división, cuando en cualquier lugar en el mapa las dos Coreas se representan bien diferenciadas. Y cuesta creer que ocurra algo así cuando Corea del Norte y Corea del Sur son mundos distintos. Todo norcoreano tiene derecho a una vivienda, sí; pero si lo merece. En el ecuador del programa, De la Serna y los suyos nos muestran cómo vive un norcoreano de clase media. Una vivienda de 4 habitaciones valorada en unos 140.000€. Meritocrácia: forma de gobierno basada en el mérito. Las clases sociales las rige el mérito individual. Así si un individuo a trabajado durante años para el régimen podrá optar a una vivienda así y dispondrá de una clase social elevada. Este sistema no es nuevo. Ya en el s.XVIII cambió la filosofía de pensamiento en la que la clase social venía determinada por nacimiento por un pensamiento meritocrático. Así lo creía el pensador británico John Locke o el griego Platón tal y como lo representaba en su República ideal, pero fueron Confucio y Han Fei quienes propusieron un sistema próximo al mérito.
Ya por concluir, el final del programa puso la guinda a un reportaje excelente con el testimonio libre de dos norcoreanos huidos hacia Seúl (Corea del Sur) de una dictadura camuflada en un estado socialista juche (patriótico). El primer testimonio es un hombre que sufrió los trabajos forzados durante años y vio con sus propios ojos cómo ejecutaban a miles de norcoreanos y él con sus propias manos enterraba, a veces aún vivos. El segundo y último testimonio es el que a mí más me impactó conocer y creo que no exagero si digo que al propio Jalís de la Serna también le causó impresión. Una mujer liberada o mejor dicho vendida por 400€ a Seúl que estuvo en los campos de trabajos forzados y que pasó 5 años en silencio para poder obtener la nacionalidad surcoreana. Ella nos mostraba sus pinturas en las que representaba las atroces ejecuciones públicas, las torturas en los campos y cómo los dejaban morir de hambre y sed, llegando a sobrevivir comiendo corteza de árboles y ratas vivas. Esta mujer nos cuenta el momento en el que presenció la ejecución de la madre de una amiga suya y ella no podía llorar por mera prohibición. El momento que más perplejo y boquiabierto me dejó es cuando, entre lágrimas, el testimonio directo de esta persona nos contaba la historia de una mujer que ella conocía, y que nunca había comido carne, que para sobrevivir tuvo que matar a su propio hijo enfermo y desnutrido para así comer de su carne y mantenerse con vida. Impactante y atroz, lo sé.
Así que por mucho que el régimen quiera aparentar una imagen paradisíaca lo que realmente hay detrás de todo el poder del líder Kim Yong Un es una dictadura patriótica que evoca a la vivida en el holocausto nazi o al franquismo. Censura, prohibición y obligación. Silencio y represión.
Si no pudisteis disfrutar de esta entrega en En Tierra Hostil, os invito a que lo veáis y conozcáis de primera mano lo que yo os he contado. Debemos acabar con esto.
Jonathan Montoya García
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